El paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Abnegación constituye uno de los patrimonios más valiosos de la Asociación, no solo por su valor artístico, sino por su profundo significado devocional y evangelizador.
La escena, al igual que la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Abnegación, fue realizada por el escultor-imaginero D. Ramón Martín, natural de El Viso del Alcor, autor de obras contrastadas en el panorama artístico andaluz.
El paso de misterio está compuesto por seis figuras secundarias que representan los momentos previos a la crucifixión de Jesús:
- Romano: tira y sostiene a Jesús atado, marcando el camino de su condena.
- Centurión: ordena al esclavo dar la Cruz a Jesús.
- Esclavo: alza la Cruz para entregarla al Señor.
- Sanedrita: observa atentamente el cumplimiento de la condena.
- Pilatos: tras no encontrar delito alguno, ordena la crucifixión mientras se lava las manos, mostrando su intento de desligarse de la injusticia cometida.
- Claudia Prócula: llorando, rota de dolor, consciente de que se ha condenado a un inocente.
La escena central se sitúa a la salida de la Casa de Pilatos, donde Jesús, ya azotado y coronado de espinas, inicia su camino hacia la cruz. Un romano abre paso mientras lo guía; el centurión supervisa que el esclavo entregue la Cruz y el sanedrita observa la condena. En la parte trasera, Pilatos se retira tras lavarse las manos, mientras Claudia Prócula expresa su dolor.
Esta representación se inspira directamente en el pasaje bíblico de Mateo 27, 24-26, que narra la condena a muerte de Jesús y la entrega de Barrabás.
El respiradero y la parihuela del paso son obra del tallista sevillano D. José Antonio Flores, reconocido por trabajos como la remodelación del paso de Cristo de la Hermandad del Sol, la autoría del paso de Cristo de la Hermandad de San José Obrero y la Hermandad de Padre Pío, entre otros.
La calidad de la talla y la composición del paso reflejan un equilibrio perfecto entre arte, devoción y funcionalidad procesional. Además, la Asociación dispone de insignias y enseres cuidadosamente elaborados, que enriquecen la estética y la solemnidad de las salidas procesionales, convirtiéndose en un testimonio público de fe.